Me encuentro descendiendo la escalera de la oficina de correos, habiendo despachado mi primer libro, al registro correspondiente.
A mitad de la misma, me descubro pensando:
Qué alivio, haber echado a volar, un gran sueño.
¡Tarea cumplida!
¿Pero qué hago aquí parada?
¡No encuentro la respuesta!
Tarde un siglo en bajar la misma, en el llano, me detuve nuevamente.
¿Qué haces Cati?
¡Regresa a casa!
Pero no me movía.
No estaba dispuesta a volver, con esa incertidumbre.
En esos casos, me gusta pensar a solas.
No se vos, yo pienso mejor…en una heladería.
Ya en esta, tomé conciencia de como refresca la mente un helado.
Por que eso de pensar a solas, (no me cierra).
Ante la carencia de respuesta a mis preguntas, necesito alguien que opine.
Dándole la responsabilidad a mi dulce compañero, comenzó el diálogo.
C… -Habiendo leído obras completas de grandes escritores, mi elegido, es (un libro), de cada autor, y pocas veces se trata de su obra cumbre, (a juicio de las mayorías).
He pensado (hasta hoy), que sólo una vez, se escribe “con alma y vida”.
Que cada escritor, puede tener en (un libro), esas condiciones.
El resto de su obra, lo ha de realizar: (con inteligencia).
H… -Seré sincero, ¿no crees qué los libros que a vos no te agradan, podrían tener otros enamorados?
C… -Además de dulzura tienes buen criterio, da gusto dialogar con vos.
Tienes razón, no a todas las personas, nos gustan las mismas cosas.
Pero insisto…hay libros que tienen enamoradas a grandes multitudes.
Y son leídos, por varias generaciones, en todo el mundo.
H… -Comparto tú teoría, dejando una pregunta, que sólo vos podrás responder.
Por que de mi, no has dejado…casi nada.
¡Fíjate, sólo estoy…en tú última cucharadita!
¿No será, que el destino de estos fue ser célebres?
¿No has dicho siempre, que todo cuanto existe tiene su destino?
C… Conforme con la ayuda de mi pequeño compañero, del cual, sólo quedaba el vaso.
Abandoné el lugar, conciente que este con su pregunta dejó implícita la respuesta.
Ya en la calle…seguí pensando…
Tengo la sensación del vientre vacío, como luego de mis partos.
Pero, sin el niño en brazos.
“Buen consejero”, mi dulce amigo.
Me hizo tomar conciencia, que hay más de uno.
Mi primer libro, estaba cumpliendo su misión.
La de transformar a su autor.
El qué tiene, más de un hijo.
“¿No ama a todos, con alma y vida?”
Razonando, que contaba aún con mi alma y con mi vida, me sentí mas vulnerable que nunca.
Sólo debía esperar, la visita de mi inspiración.
Cuando llame a mi puerta, la haré pasar y nos sentamos juntas.
Pasó casi un año, de esta experiencia.
Ya no me acordaba, de mi consejero, ni de mi transformación.
Cada tanto pensaba: ¡no creo tener inspiración para otro libro!….y me olvidaba.
Hasta que una noche, escucho una pequeña voz cerca de mi almohada, que molestaba.
Y yo, quería dormir.
M D… -¡He Cati, estoy aquí!
C… -¡Déjame dormir!
M D… -¿Podemos hablar?
C… -¡Te escucho y te vas, tengo sueño!
M D… -¿Sabes, quién soy?
¡Tú deseo!
C… -¿Quién eres, mi deseo?
¡No eres nadie, déjame dormir!
Se ofendió, y se fue.
Pero la muy obstinada, a los pocos días regresó.
El diálogo fue parecido, pero, no tenía ganas de escucharla.
Asimismo, supe, que ella venía por más.






