Un día, inesperadamente, se tropezó con un viejo amigo de la escuela que tenía un restaurante y, debido a sus apuros financieros, aceptó encantado el trabajo de camarero. Trabajando duro cada día, pasaba su tiempo libre mirando películas y manteniendo su sueño vivo a través del estudio.
Cada mediodía un señor mayor bien vestido venía al restaurante. Mi amigo le servía diligentemente y, a lo largo de los meses fueron haciéndose amigos. Un día mi amigo le preguntó qué hacía para ganarse la vida. El señor replicó que estaba a punto de jubilarse del trabajo que había hecho durante muchos años.
Qué trabajo es ése? preguntó mi amigo.
¡Oh, Es bastante aburrido ciertamente!, replicó el viejo,
Soy el presidente de la unión de cineastas…
Quince años más tarde, estaba yo volando cruzando los Estados Unidos, mirando la película del avión cuando, para mi gran alegría, vi el nombre de mi amigo en los créditos de una película importante. Su milagro había sido enviado.
Cuando entras en una energía alineada, nunca puedes decir qué sucederá. Permanece atento a las señales, usa tus sentimientos para ayudarte a decidir y, si después de todo, aún no estás seguro, no hagas nada.
Si una dirección es correcta, lo sabrás automáticamente. Sin embargo, si decidirte requiere que pases por grandes pruebas y tribulaciones, puedes estar seguro de que ese camino particular no es el tuyo. Básicamente, es bueno recordar que si tienes que ponderar largamente una decisión, normalmente es un error. Cuando la Ley Universal hace envíos, tú lo sabes.
Empieza tu lista de milagros con un par de pedidos modestos. De este modo cuando experimentes el envío de la Ley Universal sentirás el poder del éxito a tu alrededor y eso, en sí mismo, se convierte en una valiosa afirmación. Cada vez que reorganices tu lista pasa unos momentos pensando lo bien que funcionaron tus últimos milagros. Afirma tu poder visualizando tu éxito; entonces, a medida que consigues un milagro tras otro, tendrás la confianza necesaria para seguir con otras cosas.
No somos nuestros cuerpos, ni nuestras emociones, ni nuestras mentes ni ninguna de las estructuras y restricciones que vivenciamos a nuestro alrededor.
- Somos una parte infinita de la Fuerza-Dios usando la forma física para experimentar un desarrollo espiritual a través de una enseñanza especial llamada vida diaria.
Stuart Wilde. Milagros
Traducido por Yarisa





